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El
cultivo del olivo consolida en Tamaulipas su posición
privilegiada de proyecto detonante en el IV Distrito,
pues genera ya en el municipio de Tula los primeros
50 empleos permanentes y la siembra de 2 mil hectáreas
de esta planta, de las cuales mil de ellas se encuentran
actualmente en proceso de producción.
El Subsecretario de Desarrollo Agropecuario y Forestal
de la Secretaria de Desarrollo Rural en el Estado, Guillermo
González Osuna, dijo que gracias al impulso que
ha brindado el gobierno de Eugenio Hernández
Flores al desarrollo del cultivo del olivo en el municipio
de Tula, más de 50 productores cuentan ya con
un empleo permanente.
Indicó que se encuentran en producción
las primeras mil hectáreas y en una extensión
territorial similar de aquella zona del IV Distrito,
se acaba de concluir la siembra de mil nuevas hectáreas
cuyas plantas se espera entren en etapa de producción
en unos seis años más.
Dijo que en estos momentos el Gobernador del Estado
gestiona la construcción de la primera industria
de producción de aceite de oliva, que tendría
una inversión de 45 millones de pesos y generaría
mayores fuentes de empleo a esta región.
“Con visión futurista el Gobernador Eugenio
Hernández Flores busca abatir e impulsar el desarrollo
del altiplano tamaulipeco”, afirmó González
Osuna.
Indico que la siembra de 2 mil hectáreas de olivo
no sólo genera riqueza a la región del
IV Distrito, también fomenta la reforestación
y el mejoramiento del ecosistema al generar bosques
en una zona tan necesitada como esta parte de Tamaulipas.
El Subsecretario de Desarrollo Agropecuario y Forestal
informó que las 2 mil hectáreas establecidas
utilizan un moderno sistema de riego tecnificado gracias
al apoyo brindado por el Gobierno del Estado para su
establecimiento.
Detalló que la siembra de estos cultivos, donde
participan empresas nacionales y extranjeras con el
asesoramiento e inversión económica, establece
un contrato por 30 años con los campesinos dueños
de estas tierras.
Dicho contrato estipula que ellos siguen siendo los
propietarios de sus parcelas y pasarán a formar
parte en calidad de socios, con las empresas que se
establezcan en este territorio para el procesamiento
del olivo.
“Esta es una doble ventaja para los campesinos
pues además de generar el autoempleo, consolida
una inversión a futuro porque no hay que olvidar
que el olivo es una planta con capacidad de producción
de hasta mil años”, puntualizó González
Osuna (En LíneaDirecta.info).
Agosto
13 de 2007
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