| Itinerarios
Una visita a Chateau Lafite en Pouillac
Hay
paisajes que quedan en la retina del viajero, y vaya uno
donde vaya retornan con frecuencia, con la imaginación,
a esos lugares de encanto.
Uno de éstos, único
en el mundo del vino, es el Camino de los Chateaux que
comienza en Bordeaux y termina en Pouillac.
Son
45 kilómetros de una serpentina gris que se introduce
haciendo arabescos entre la campiña vestida de
oro de Bordeaux, para desembocar de golpe, después
de una curva, con esas tradicionales moles de reminiscencia
medioevales, rodeadas de cesped, árboles y jardines,
y bordeadas de viñas.
El
Camino de los Chateaux es el mas impresionante sendero
entre las propiedades de mayor valor del mundo (ver foto
ampliada con el mouse).
Sería
casi irrespetuoso referirse a los grandes apellidos del
vino reunidos allí. En realidad nuestro objetivo
al salir de Burdeaux era alcanzar una meta, y regresar
por la orilla norte del Gironde hasta Bourg, donde debíamos
catar los Malbec de la polémica.
El día lluvioso no
apagaba nuestro entusiasmo y el paisaje con esa luz gris,
que le hacía marco al oro del campo y los verdes
de los jardines, y el camino bordeado de chateaux, tenía
un encanto muy especial.
Pasaron
los 45 kilómetros como un suspiro y avistamos Pouillac,
el reducto de los Rothschild.
Alli,
en Domaines Barons de Rothschild nos esperaban con un
buen vino y una charla amena. Nuestro anfitrión
fué Vincent Tracewski, Director Administrativo
de Propiedades. Este video (arriba) es el testimonio del
trabajo en Chateau Lafite.
Ricardo
Brizuela
Enero 29 de 2010
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