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Con
la cata de 50 muestras cada uno el día 20, el jurado
integrado por 240 personalidades de todo el mundo, dió
por finalizado el concurso que convocó a más
de 6.100 muestras de vino y licores.

Concluyeron
así tres dias en los que los 240 miembros del jurado
integrado por representantes del mundo del vino de 40 países,
se reunieron para realizar una selección de los mejores
vinos, eligiendo entre mas de 6.100 muestras procedentes de
48 países.
El
trabajo realizado comprendió una cata a ciegas con
la evaluación de aspecto, aroma y sabor y la corespondiente
puntuación que cada catador fue anotando en planillas
posteriormente fiscalizada por un jefe de mesa.
Cada
mesa estaba integrada por 6 catadores y un jefe y las planillas
se entregaron para ser analizadas por el Director del Concurso.
Las mismas serán procesadas y sus resultados dados
a conocer en los próximos días.
A
las 13 hs. del día 20 todos se retrataron juntos frente
al edificio del Palais del Congreso, en cuyos salones se realizó
la cata.
Para
las estadísticas
Como
se anticipó, la cantidad de muestras fué de
6189, de las que 5890 correspondieron a vinos y 299 a destilados
espirituosos.
El
pais que mas muestras aportó fué Francia con
2023 y 40 destilados, seguida por España con 1202,
y 10 desetilados e Italia con 579 y 24 licores.
Chile
llegó con 266 muestras de vino y 12 de licores; Argentina
con 54 de vinos, Brasil con 29 de vinos y 1 de licores; Uruguay
con 15 de vinos; Perú con 7 de vinos y 53 de licores
y México, con 42 y 18 respectivamente.
Jurados
Los
jurados cumplieron con su cometido en forma responsable, siendo
Francia quien participó con mayor número completando
un total de 48 jueces, seguido por España que tuvo
23 catadores.
Muchos
de ellos mantienen en el Concours Mondial Bruxelles una participación
que marca records de importancia. Por ejemplo, como juez hispanoparlante
mas antiguo figura el chileno Patricio Tapia que este año
llegó a la 11 veces que concurre, habiendo catado ya
un total de 1650 muestras. Le sigue muy de cerca el argentino
Gustavo J. Choren con 10 años (en esta edición
recibió una distinción de autoridades del concurso
por tal hecho) y 1500 vinos catados.
La
tarea
Los
miembros del jurado tuvieron que prodigarse en su misión
por cuanto no podían dejar de acudir a la cita en los
horarios señalados para el trabajo.
Su
atención debió estar permanentemente enfocada
a la responsabilidad que tienen entre manos porque un pequeño
descuido le desconcentra y debería volver a ubicarse
para recibir el mensaje de sus sentidos respecto a los vinos
que está catando.
Sin
embargo, en los breves momentos que puede tomarse un respiro
su atención se concentrará en otro enfoque del
concurso de acuerdo a su actividad.
Como
la mayoría tiene como profesión la de comunicador
o periodista, esos momentos son aprovechados precisamente
para documentar el evento, recibir a colegas que lo reportean
o simplemente para poner la mente en blanco y acometer con
brios lo que falta de la tarea diaria. Las fotos son un documento
de las preferencias de algunos de ellos.
Catadora
japonesa en su trabajo
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Una
vez terminado el Concurso, muchos vuelven a sus ocupaciones
habituales y oros continúan en Burdeos cumpliendo una
programación especial.
Burdeos
terminó. Valencia es el próximo destino. Falta
un año para que este grupo vuelva a reunirse para elegir
los mejores vinos del mundo.
Hasta
entonces en este escenario. Mientras tanto, otras catas puede
convocarnos en el mundo para continuar este trabajo fascinante
de probar los mejores vinos, los mejores platos y los mejores
momentos.
Ricardo Brizuela, Bordeaux, Francia
Abril
23 de 2008 |