| El
ojo bordolés
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¿Por qué, si tienen tierras en Burdeos,
compran otras en el mundo?
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Por la diversidad de gustos y variedades. Por ejemplo,
Portugal es muy interesante porque tiene una historia
de 2 mil años de trabajo de viñas, una
forma de manejar los viñedos muy especial y una
uva que sólo se encuentran en ese país.
Fuimos a Argentina para hacer Malbec y un Cabernet diferente
del que hacemos en Francia.
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¿Qué encuentran en Chile?
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Es un paraíso para los viñedos. Nosotros
queremos ver lo que podemos hacer aquí. Hemos
encontrado el Carménere que nos interesa mucho
para hacer un vino con un carácter fuerte, muy
diferente de lo que se hace en otros países.
Somos especialistas en vinos blancos, especialmente
el Sauvignon y encontramos aquí uno increíble.
Ustedes están a un nivel en Sauvignon con Nueva
Zelanda.
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¿Para qué más tiene potencial Chile?
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Los países buenos para el Sauvignon también
lo son para el Pinot Noir. Chile tiene un potencial
enorme, por el clima cercano al mar, entre Casablanca
y Curicó. Creemos que el Pinot Noir y el Chardonnay
son vinos que realmente van a posicionarlo a un nivel
de calidad y de reputación porque son variedades
muy frágiles y muy difíciles de hacer.
Por esas variedades es que Nueva Zelanda, por ejemplo,
es conocido como un país que hace poco vino,
pero de muy alta calidad.
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¿Qué imagen tiene Chile?
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De productor de Cabernet. Es el más grande del
mundo, incluso mayor que Burdeos. Y hoy la tendencia
es a buscar diversidad. Si Argentina está alcanzando
a Chile en los mercados es porque tiene variedad y cantidad.
Uno encuentra más de 20 variedades en grandes
volúmenes como para exportar. En Chile existen
sólo 3 o 4, los demás son sólo
pequeñas cantidades.
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¿Qué cambios debiera hacer Chile?
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Está posicionado en el mercado de vinos de US$10.
Para entrar a un nivel superior deben trabajar un marketing
muy distinto. La gente que toma vino quiere saber lo
que hay atrás del vino. Chile se ha creado una
imagen donde no aporta esa información. Se concentra
en las grandes marcas. En la cabeza de los consumidores
se asimila a Chile y Argentina, pero ha creando una
imagen de diversidad de tierras. No ponen marcas fuertes
y ganan terreno como productores de calidad. Un consejo
es que hagan grupos de bodegas para juntar volumen y
que busquen distribuidores interesados en los distintos
origenes del país
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Ustedes producen en Chile un Carménere premium.
¿Puede ser ésta una cepa emblemática
para el país?
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En Chile el Carménere fue mal plantado, por lo
que no entrega todo su potencial. Hoy es muy difícil
encontrar uva de alta calidad de esta variedad. Hay
que replantarlo en lugares mejores, con mejor terroir.
Se está haciendo, como en Apalta. Bien trabajado
puede ser una cepa muy interesante para Chile.
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