Fantasias del Vino: Hombre-Mujer, la discusión que inauguró el Genesis.

Abr 13, 2019

Este contenido fué actualizado el 22 de Julio de 2019

Literatura y Vino

Escribe Ricardo Brizuela

El hombre es una fantasía de una inspiración divina, de búsqueda frecuente de amistad, compañía, afectos, placeres, momentos compartidos, sueños inacabables, y buscador sin límites de amistades y complacencias colectivas. Así organizó su vida desde los remotos tiempos cavernarios, y comprendió que su valor dependía del conjunto más que de la individualidad. Primitivamente, la vida y sus peligros le enseñaron que las acechanzas de afuera, el entorno, la naturaleza, los “otros”, era un motivo de alianzas y compañías. Así nació el hombre gregario….

No es bueno que el hombre esté solo… es una vieja frase que pertenece al Génesis, y determinó la creación de la mujer para brindar compañía al hombre. ¿Es tal vez una señal de principio de los tiempos? ¿Por qué el hombre no debía estar solo, según Dios mismo, y por qué no especificó el texto sagrado si al decir hombre también se refería a la mujer?. Así el barro moldeado como hombre - alcanzado por el Soplo Divino -  asentaba para el resto de los siglos las preferencias del Creador. Por supuesto dando por descontado que las Escrituras no se hubieran modificado en el transcurso de los tiempos y aceptando la fidelidad del original que conocemos.

Esta gran decisión del creador marcó una primera terrible incongruencia que trasladó desde la eternidad un grave problema de privilegio ¿por qué solamente el hombre no debía estar solo? Y los otras creaturas del mismo Dios? ¿Que debíamos interpretar de las mujeres, de los niños, de los animales, de todos los reinos – animal, vegetal, mineral - que harían el gozo del ser humano? Misterio de Misterio

Ahora voy a saber quién soy dijo Jorge Luis Borges alguna vez… y fue a morir solo.

Casi una réplica personal a las ceremonias del abandono final de las sociedades primitivas de las tierras Escandinavas, cuando el pueblo en columna solidaria llevaba a sus ancianos a que encontraran la muerte en solitario, entre las fauces de lobos hambrientos de los bosques helados. Y regresaban juntos aquellos pobladores, integrando la sociedad gregaria, donde sus miembros se sintieron libres de obligaciones que no afectarían después a nadie, decretando el fin de la dependencia a sentimentalismos impropios de la obligada subrevivencia del hombre que ya no estaba solo. Era "El" en la sociedad.

Ahora sabremos quienes somos diríamos hoy, con el avance de derechos justificables en tiempo modernos. En un tiempo que esperamos ilusionados, que comience la era de la verdadera evolución de nuestra especia humana. .Desde el balcón y con la mirada perdida en el jardín, como siempre buscábamos inspiración para el desarrollo de esta columna de la Fantasía del Vino.

El fondo enmarañado de espuma y atardeceres de oro, brillaba en la tarde del Golfo, más allá del jardín apacible poblado de palmeras y césped, y flores del desierto mexicano.

Peyita, el pequeño bull dog francés, nombrada ella así por su sexo perruno, con la deformación de un argentinismo que la identificaba - perdida sus señas de perrita - me invitaba a jugar en una tarde de colores perfectos. No es bueno que el hombre esté solo…tampoco la mujer.

Disfrute: es solo fantasía del Vino.  

 

Redacción de Diario del Vino: Del mismo autor: "Soy el Vino", la Historia del Vino desde la prehistoria, que registra más de 30.000 lecturas en estas páginas.  

Editado en la Redacción de Diario del Vino de Ensenada, Estado de Baja California, Estados Unidos Mexicanos.
Para todo tema que tenga relación con este contenido, por favor consultar a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.  

Ultima vez modificado Miércoles, 24 Julio 2019 02:45