|
En la campaña
2010 o en la del año 2011 a más tardar,
la producción de aceitunas en Mendoza podría
superar los 100.000.000 de kilos.
El número impacta
por sí mismo. Más aún si se tiene
presente que prácticamente equipara a lo que
fuera la media histórica de toda la producción
nacional, antes de la acelerada expansión de
la superficie cultivada en las provincias del Norte.
La proyección
surge de suponer que, dentro de 4 ó 5 años,
las 17.500 hectáreas implantadas aquí
habrán logrado un muy alto nivel de producción.
Y de estimar -siendo prudentes- un rendimiento promedio
que rondaría los 6.000 kilos por hectárea,
en ciclos productivos normales y sin considerar la eventual
incidencia de factores climáticos como heladas
o vientos en época de floración.
De manera que, al final
de esta década, la provincia podría incrementar
en casi un 50% la producción de aceitunas -por
sobre los registros de 2005, porque en este año
2006 la cosecha fue excepcionalmente baja-.
Pero el volumen de aceite
elaborado -unas 4.800 toneladas en el presente ciclo,
y alrededor de 8.000 proyectadas hacia 2007- podrían
superar holgadamente las 15.000 toneladas al cierre
del próximo quinquenio.
Escenario nacional
Llegado ese momento,
a las 17.500 hectáreas de Mendoza se sumarían
22.000 de San Juan; 25.000 de La Rioja; 30.000 de Catamarca
y otras 6.000 distribuidas en ciertos puntos de las
provincias de Córdoba, Buenos Aires y Río
Negro.
Así, con algo
más de 100.000 hectáreas productivas en
distintos puntos del país, la oferta nacional
de materia prima podría superar levemente las
500.000 toneladas; 200.000 de las cuales irían
a conserva y el resto tendría por destino la
elaboración de unas 45.000 toneladas de aceite.
Esto confirmaría
un claro camino ascendente que ya se venía observando.
De hecho, quienes están en el negocio tenían
en claro que el volumen de producción de aceitunas
había experimentado en el ciclo 2005 un aumento
tal, que marcaría un punto de inflexión
en la olivicultura nacional.
Al promediar aquella
campaña, todos los referentes consultados coincidían
en apreciar que ésa sería la primera gran
cosecha argentina, a partir de la entrada en producción
de los olivares nuevos.
Y lo fue, con alrededor
de 240.000 toneladas de aceitunas, cuando la media histórica
-antes que entraran en producción las explotaciones
favorecidas con diferimientos- apenas sobrepasaba las
100.000 en todo el país. Partiendo de esa disponibilidad
de materia prima, la campaña 2005 había
dejado unas 90.000 tn de aceitunas en conserva y 22.000
toneladas de aceite.
En el presente año,
en tanto, de las 145.000 toneladas cosechadas en todo
el país, 60.000 fueron a conserva y se molieron
unas 80.000 para elaborar aproximadamente 12.000 toneladas
de aceite.
Se estima que la producción
nacional 2007 podría recuperarse un 35% por sobre
la “normal” de 2005 para ubicarse en torno
a las 320.000 tn, con 120.000 destinadas a conserva
y algo así como 200.000 tn a la producción
de 30.000 tn de aceite, aproximadamente.
Mendoza industrial
Pero entre tantos números
hay un par de datos que, por su particular relevancia,
es oportuno remarcar.
Tenemos, por un lado,
que en el término de 4 ó 5 años
-tomando como punto de referencia el balance del ciclo
2005- se duplicará la producción nacional
de aceitunas (al pasar de 240.000 tn a 500.000 tn aproximadamente)
y la de aceite de oliva (de 22.000 tn a unas supuestas
45.000 tn).
En el mismo lapso, Mendoza
habría aumentado alrededor de 50% su producción
de materia prima (de unas 70.000 tn a más de
100.000) mientras que con más de 15.000 toneladas
-quizás más de 16.000- de aceite, estaría
más o menos duplicando su registro de 2005, sin
considerar la demanda adicional de los establecimientos
conserveros.
Esto implica que la evolución
de la industria a nivel nacional será sostenida
en mayor medida por el crecimiento de la actividad en
los establecimientos fabriles de Mendoza. Y que las
plantas procesadoras locales continuarán demandando
materia prima producida en otras provincias, para agregarle
valor aquí.
|