Crisis
El alcalde de Saint- Émilion
vende monumento para obtener recursos
Émilion,
sostiene la historia, fue uno de los primeros sacerdotes
o druidas celtas ganado por la causa cristiana. Incorporado
a la orden de los benedictinos, construyó una
ermita horadando la piedra. Ese fué el origen
de la actual Iglesia monolítica de Saint- Émilion,
un pueblo que se erige a 40 minutos de Bordeaux, y que
conserva casi intacta todas sus construcciones medievales
que dominan los viñedos, y que fueran declarado
Patrimonio de la Humanidad por UNESCO. El alcalde vendió
los Claustros de Cordeliers para recaudar fondos
Crisis
El alcalde de Saint-Émilion
vende monumento para obtener recursos (cont.)
Visitar
Saint-Émilion, en el Medoc francés,
es asomarse a un escenario medieval que rodea
la iglesia monolítica, comenzada por el
sacerdote benedictino que le dió nombre
al pueblo en los primeros tiempos de la era cristiana.
En el S. XI se constituyó en una etapa
del Camino a Santiago de Compostela. Calles estrechas,
empinadas, construcciones del siglo XIV, bodegas
subterráneas a 20 metros de profundidad
y de varios kilómetros que corren debajo
de los viñedos con temperaturas permanentes
de 12 grados, y bulliciosa alegría de turistas
correteando por centenares de comercio, es el
espectáculo habitual. Probar sus vinos
es una experiencia maravillosa: los Gran Cru de
esa AOC no bajan de los 150 euros la botella,
en bodega. El Ángelus, uno de los mas famosos,
lleva el nombre en homenaje a las campanadas que
los trabajadores de sus viñedos escuchan
al atardecer en medio de la cosecha. Vale decir:
imágenes idílicas. Sin embargo,
Europa ya no es lo que fuera, y Saint-Émilion
no es la excepción.
Tags:
Crisis Europa Francia Saint-Émilion Cordeliers
Patrimonio UNESCO
Diario
del Vino en Saint-Émilion, caminando callesitas
empinadas..
El
pueblo se revolucionó al enterarse que el alcalde
debió vender un monumento, los Claustros de Cordeliers,
para hacerse de fondos para atender su presupuesto municipal.
El arquitecto del Estado lo justifica: "Tenemos
muchos gastos. No podemos hacer frente a la conservación
de los edificios históricos (son muchísimos),
sobre todo los muros centenarios que requieren permanentes
refacciones", dice. Hasta ahora, este monumento
era parte de una elaboradora de espumoso que madura
sus productos en largos subterráneos. En el patio
del claustro, normalmente, descansaban los turistas
despues de sus largas caminatas, en pendientes y recodos.
Saint-Émilion es un destino obligado para amantes
del vino de todo el mundo, atraídos por el espectáculo
increíble del lugar y por la excelencia de sus
vinos.
El
descontento hizo prometer al Consejo que se buscarían
ingresos alternativos, mientras el comprador (un directivo
de la poderosa Cámara de Comercio de Bordeaux,)
asegura enfáticamente que nada va a cambiar en
el uso público del Claustro. Sin
embargo, nadie puede estar seguro de nada, sobre todo
con los aires que circulan en el mundo de la economía.
Nosotros, por las dudas, le mostramos este video promocional
de turismo en Saint-Émilión para que recuerde
si alguna vez lo visitó, o para que vea de qué
se trata si no lo hizo.