Hechos
Historia
argentina a través de un vino de Monterey
- Escribe Ricardo Brizuela
Monterey
se encuentra en California Norte, cerca de San
Francisco y muy próximo al Sonoma Valley,
un lugar de privilegio, que junto con el Napa
Valley despertaron la pasión por el vino
de los norteamericanos que hoy disfrutan de la
delicias de un buen Pinot Noir.
La uva Pinot Noir saltó a la fama en forma
imprevista: los pioneros de Napa y Sonoma descubrieron
en ese terroir privilegiado de California las
condiciones ideales para el desarrollo de esta
delicada variedad que en Europa es uno de las
integrantes del vino famoso por excelencia: el
champagne.
Sin embargo, no fué sino hasta que el cineasta
Alexander Payne, en el año 2004 (hace sólo
6 años), filmó la película
Sideways (Entre Copas) y la estrenó en
el 2005 con gran éxito y un Oscar de galardón,
cuando el norteamericano medio tomó conocimiento
que en California se hacían vinos tan buenos
como los de cualquier otro lugar de Europa. El
desaforado viaje de dos amigos - este es el argumento
- por las rutas del vino californianas - antes
del casamiento de uno de ellos - es el leit motiv
sobre el que se desarrolló este éxito
de taquilla y de copas.
Un pinot noir de
Monterey
Para salir de dudas probé un Pinot Noir
de California y me supo delicioso. Ocurrió
en un bistró de San Isidro, en el sur de
California, camino a la frontera con Tijuana.
Un bouquet delicado y un sabor persitente pero
suave, fué la compañía ideal
para una carne de mongolia, levemente picante,
y una simple escudilla de arroz blanco. El vino
valía u$s 29 en el restaurant y fué
elaborado por Castle Rock Winery de Monterey.
Hasta aquí nada de particular, salvo mi
costumbre de relacionar los pagos vinícolas
con su historia (deformación profesional).
Cuando Monterey
fué argentina
Entonces fué cuando recordé que
Monterey, este lugar del que provenía el
excelente Pinot Noir que disfrutaba, ubicada en
el Norte de California, alguna vez perteneció
a mi país, Argentina.
Esta historia casi increíble se desarrolla
en el año 1818: entonces el corsario Hipólito
Bouchard, al mando de la fragata Puebla, tomó
el 22 de julio la plaza de Monterey y - ante la
retirada de los españoles - se mantuvo
por seis días dominando el lugar izando
la bandera celeste y blanca, hasta que cansado
de esperar un apoyo que se encontraba muy lejos
en el sur, abandonó el lugar con su flota
corsaria. Previamente, Bouchard - de nacimiento
francés pero al servicio de las entonces
Provincia Unidas del Rio de la Plata, efectuó
un raid de muerte y devastación por toda
la baja y alta California. Hoy se recuerda este
hecho como integrante de la historia de esta parte
de Norteamérica.
Monterey
(así, con una sola r), reconoce en el centro
histórico de Santa Bárbara. las
banderas que la dominaron en tiempos sucesivos:
las de España, Provincias Unidas del Río
de la Plata (Argentina), México, Rusia
y Estados Unidos.
Pero volvamos al vino de Monterey: una delicia
este producto de la bodega norteamericana. La
foto de la etiqueta es un buen recuerdo.
Ricardo Brizuela
17 de agosto 2010