Los daños a la viticultura han despertado una
preocupación especial de las autoridades. Desmoronamiento
de obras de riego y falta de energía son otros
inconvenientes a resolver.
El
seremi (representante local) de Agricultura, Andrés
Castillo, señaló que la situación
más complicada de la zona rural de la región
es la caída de construcciones de adobes, como casas
y bodegas . También se han presentado problemas
en obras de riego, como el canal Laja-Diguillín
y el embalse Coihueco entre otras.
Al problema
de la conducción de agua, que a la fecha no traería
mayores consecuencias y los flujos serían suficientes
para cubrir los riegos de berries, manzanos, kiwis,
arroz, remolacha y achicoria, se suman los cortes de
energía en áreas rurales que impiden el
funcionamiento de los equipos, por lo que se gestiona
con Copelec, Frontel y otras empresas que atienden la
ruralidad, para una normalización de los servicios.
Un caso que
ha merecido una preocupación especial de la autoridad
es el de los viñateros. Castillo señalaba
que antes del terremoto todo hacía que se visualizara
un buen año, en lo que respecta a los precios
de la uva vinífera tradicional (País e
Italia) y que ahora el tema es una incógnita,
debido a los daños en la industria del vino,
donde se perdió mucha capacidad de almacenaje
de vino y vasija.
Desmoronamientos
en los cauces de riego complican el panorama
Por el momento señaló
que no está claro el impacto en los precios de
la uva, e incluso este podría ser positivo. Pero
lo que si es evidente, que la pequeña y mediana
empresa del vino en la zona, ha resultado seriamente afectada,
ya que hay mucha bodega de adobe caída e infraestructura
dañada.
El seremi en conjunto con
la Ministra de Agricultura Marigen Hornkohl, recorrieron
la semana pasada las zona de Trehuaco, Quirihue y Coelemu,
donde dieron a conocer las medidas concretas y acciones
para ir en apoyo de los productores afectados por el terremoto,
en el contexto de la declaración de Emergencia
Agrícola que rige desde Valparaíso hasta
la Araucanía.
En la ocasión se informó
de un bono de emergencia de hasta 150 mil pesos para productores
con perfil Indap afectados; bonificaciones de riego para
reparar proyectos individuales (de hasta $1.500.000 )
y colectivos (hasta por 15 millones). Las medidas también
consideran la suspensión de cobranzas prejudiciales
y judiciales a usuarios de Intdap y potenciamiento de
los créditos.
La ministra conoció
el catastro preliminar realizado por los funcionarios
de la seremi que confirma los mayores daños en
las construcciones de habitación e infraestructura
de bodegaje y proceso, como galpones antiguos, que generalmente
son de adobe en las zonas de secano. Asimismo, sigue en
marcha el catastro de obras de riego, especialmente de
los trazados del Canal Laja Diguillín, y otras
obras de gran envergadura.
La Comisión Nacional
de Riego e Indap están abocadas a estas tarea,
sobre las cuales el ingeniero civil agrícola de
la CNR, Claudio Venegas, luego de visitar algunos canales
de la comuna de San Carlos señaló: “Recorrimos
los canales Lurin, Lilahue, Moreira, entre otros, y afortunadamente
no apreciamos grandes daños, lo más común
son los desmoronamientos de revestimiento en puntos específicos,
pero que no alcanzan grandes dimensiones”, indicó
el profesional.
Distinta
suerte corrieron otras obras como el canal Duqueco Cuel
en la comuna de Los Ángeles, que presenta severos
daños y el Embalse Coihueco, el cual sufrió
el deslizamiento de parte de su revestimiento de piedras
dejando a la vista el núcleo del muro, lo que podría
traer consecuencias cuando el embalse se llene.
Diario
La
Discusión de Chillán (VIII Región
- Chile)
10
de marzo de 2010
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