| Estados
Unidos
Vino del Desierto
El
Diario de El Paso de Estados Unidos, que también
edita El Diario, de Ciudad Juarez de México, y
el Diario Estado también de México, integra
una comunidad hibrida que se desarrolla a lo largo de
la frontera entre Estados Unidos y México, con
15 kilómetros de cada lado que representa intereses
comunes, más allá de los propios de cada
país. Situado al norte del Estado de Chihuahua,
este territorio norteamericano se caracteriza por un suelo
árido, desierto y de extrema amplitud barométrica.
Allí se desarrolla esta historia de un vino en
el desierto (que no es única en el mundo, dado
que la misma Mendoza tiene en muchas zonas las mismas
características y, un caso particular, en
Egipto una bodega aprovecha este clima para
elaborar un buen vino que exporta a Europa. El
mismo Michel Rolland pensó en elaborar
un vino del desierto en Marruecos o Argelia).
De
cualquier forma esta es la historia, según lo publica
el medio norteamericano.
"Cuando
se trata de vinos americanos, la mayoría de las
personas piensan en California; sin embargo, una empresa
vitivinícola a 34 millas de la frontera con México,
está demostrando que los buenos vinos también
se producen en el desierto de Nuevo Mexico.
Se trata de la bodega de vinos St. Clair, en Deming Nuevo
Mexico, la cual produce 40 tipos de vinos en cuatro marcas
principales: Blue Teal, San Felipe, DH Lescombres y St.
Clair, actualmente la compañía es la productora
más grande de vinos del estado con una capacidad
de 500 mil galones de vino anuales y da empleo a 260 personas.
“El vino es como un perfume, debe tener un color
profundo y un aroma que envuelva los sentidos para que
cuando llegue a la boca no sólo se disfrute con
el gusto, sino con el olfato y la persona se transporte
a los campos del viñedo”, expresó
Gerad Rottier, vicepresidente y fundador de St. Clair.
En enero los vinos de St. Clair se hicieron acreedores
a diez premios en la competencia de vinos del periódico
la Crónica de San Francisco, su vino tinto Cabernet
Sauvignon edición 2007 obtuvo uno de los más
altos honores, la medalla doble oro, la cual sólo
se otorgó a 127 vinos de los casi cinco mil que
participaron.
“La gente piensa que el clima de Nuevo Mexico no
es bueno para las uvas, pero es al contrario los días
soleados y las noches frías hacen que las bayas
crezcan llenas de aroma, color y sabor; muy pocos saben
que Nuevo Mexico fue el primer estado en producir vino
y nosotros queremos rescatar esta tradición”,
agregó Rottier.
St. Clair fue establecida en 1984 por Herve Lescombes,
quien se vio forzado a salir de África a raíz
de la descolonización y Gerad Rottier, quien vino
a los Estados Unidos de Francia tras su divorcio, ambos
decidieron comprar un viñedo en el poblado de Lordsburg
para iniciar la producción de un vino cien por
ciento de Nuevo Mexico.
“Creo que hemos salido adelante porque somos una
empresa vertical es decir nosotros hacemos todo, plantamos
las uvas, las cosechamos, extraemos su jugo, lo añejamos,
envasamos el vino, lo etiquetamos y lo distribuimos eso
ha hecho que no nos afecte la crisis económica”,
declaró Herve Lescombes.
“Otros sólo mezclan el jugo pero no siembran
las uvas, eso nos distingue; nosotros no somos una compañía
somos una familia, vi a los hijos de mi socio y amigo
crecer y ahora son parte de la compañía
y esperamos que los nietos algún día tomen
el liderazgo”, agregó Rottier.
Actualmente el viñedo cuenta con 180 acres sembrados
con 14 diferentes tipos de uvas incluidas las bayas para
producir vino Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Merlot y
Zinfandel, se estima que diariamente (sic
en el original) el viñedo produce
de siete a diez toneladas de uvas por hectárea.
Una vez que los racimos están listos, son recolectados
por máquinas especiales y traídos a la bodega
en Deming, donde se les quitan las hojas y se trituran
las uvas para extraer su jugo.
Después el jugo se coloca en tanques de acero inoxidable
donde comienza su fermentación es decir el azúcar
del jugo poco a poco se va convirtiendo en alcohol dando
como resultado un vino seco, en este proceso el vino despide
Dióxido de Carbono.
“Todas las uvas producen un jugo incoloro entonces
por qué un vino es tinto y otro es blanco es por
la cáscara, para hacer vino blanco a las uvas se
les quita la piel antes de la fermentación por
lo que es posible hacerlo con uvas verdes o uvas rojas
y para hacer vino rojo a las uvas se les deja la piel”,
dijo.
Una vez fermentado viene el proceso de filtración
para el cual se usan tanques congelados; ahí al
vino se deja reposar para que quede libre de cristales
y cualquier sustancia que pudiera tener, luego el vino
pasa por el proceso de añejamiento que se realiza
en tanques metálicos o barricas de roble.
En este proceso el vino adquiere cuerpo y aroma al dejarlo
reposar a oscuras y a bajas temperaturas.
Actualmente St. Claire ofrece cata de vinos en la bodega
en Deming ubicada en el 1325 calle De Baca, otra en su
restaurante en Las Cruces en el 1800 Avenida de Mesilla,
otra más en Alburquerque y una en Farmington en
el 5150 Este de la Calle Main".
Febrero
09 de 2010
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