| Polémica
De qué habla la
Biblia cuando habla de vino?
Controversial
si los hay, el tema del vino en la Biblia es uno de los
elementos que enfrenta el pensamiento de católicos
eruditos en teología, practicantes o simplementes
creyentes y laicos.
Es
que el Libro (uno de los tres textos máximos de
las religiones monoteístas nacida en el próximo
Oriente) hace referencia al vino en innumerables capítulos.
Y
esto determina interrogantes que hasta ahora nadie puede
aclararnos. Por qué la Biblia menciona al vino
y no a otro jugo procedente de fruta? Por qué el
vino y nó el agua? No es el mismo vino el que emborracha
a Noé, que el vino del primer milagro de Jesucristo
en la boda de Caná? Por qué aconseja beber
el vino como la sangre de Cristo? Por qué la liturgia
de la Misa lleva el vino a los altares? Por qué
este líquido no es un jugo simbólico común
sin alcohol, si se sostiene que la misma Biblia condena
el alcohol? Es éste el mismo vino que Pablo aconseja
como medicina adelantándose siglos a las experiencias
de los beneficios que hoy proclaman los estudios de Instituciones
Médicas reconocidas?
Lingüistas
sostienen, y en esto se apoyan quienes defienden la teoría
que dice que la Biblia no habla de vino sino de jugo de
uva, que el término proviene de la voz griega "oinos".
Y que esta voz se refería tanto al jugo de uva
como al jugo fermentado. Los mismos dicen, entonces, que
en la Biblia el uso del vino "con alcohol" nunca
es recomendado. El tema entonces refiere a la Iglesia
Católica, que si tuviera el mismo criterio, no
usaría el vino sino simple refrescos de uva para
celebrar la misa.
Pasando
por alto la Ultima Cena, en la que el vino inaugura El
Rito Sagrado de la Alianza Eterna ("Tomad y bebed
esta es mi sangre..."), tres de entre mas de cuatrocientos
pasajes de la Biblia, son cláramente específicos
con respecto a qué tipo de jugo hace referencia
el término "vino".
El
primero, y crucial para la humanidad por su significado
discriminatorio para una parte de la raza humana, fué
la borrachera de Noé con vino, conducido por la
mano de Dios a tierra segura, y a consecuencia del cual
hecha a su hijo Cam con su descendencia, y por lo tanto
a una parte de la raza humana.
El
segundo es el Primer Milagro de Jesucristo, realizado
a instancias de su Madre Maria en la bodas de Caná:
seguramente los invitados no esperaban 300 litros de simple
jugo de uva en un festejo de tal naturaleza. Por la dimensión
del regalo no serían pocos los invitados, y es
dificil pensar que todos serían abstemios, sobre
todo teniendo en cuenta el tipo de celebración.
El
tercer testimonio nos acerca aún mas a los tiempos
modernos y a una realidad absoluta: “Ya no bebas
agua sola, sino usa un poco de vino por causa de tu estómago
y de tus frecuentes enfermedades”, le dice Pablo
a Timoteo. No se trata de jugo rebajado con agua, ni agua
pura, sino vino tal como lo conocemos hoy. Vino como
medicina, habida cuenta de las grandes cantidades
de agua contaminadas de esa época, que indica que
el vino en realidad era - ya en ese entonces - una suerte
de bebida común consumida en beneficio de la salud.
Y
tal vez esta sea el concepto que el Libro quiere rescatar
para beneficio de los hombres de esa época, de
la misma manera que otros libros sagrados - el Corán
por ejemplo - prescribe la abstinencia de la carne porcina,
por el temor a la triquinosis.
De
todas maneras, hay variantes e interpretaciones distintas.
El tema queda abierto para que, quienes deseen hacerlo,
nos aporten otros puntos de vista.
Ricardo
Brizuela
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Enero
30 de 2010
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