Escribe
Ricardo Brizuela, director del Diario del Vino
Dice
San Pablo en una de sus epístolas
que "la gloria del mundo es transitoria"
(Sic transit gloria mundi). Sin embargo, como puntualizan
estudiosos de la condición humana, el individuo se
expone permanentemente para lograr un reconocimiento a su
trabajo o su talento, sabiendo de antemano que todo lo que
consiga puede significar precisamente lo primero o también
acérrimos cuestionamientos.
Vinicius
de Moraes creyó tener la respuesta: “E
no entanto é preciso cantar, mais que nunca é
preciso cantar” ( Y, no obstante, es preciso
cantar, más que nunca es preciso cantar - Paulo Coelho:
"De la gloria pasajera").
Esto
fué lo que hizo Robert Parker. Nacido
en Maryland, Estados Unidos,
tiene una formación académica intachable que
le permite respaldar su trayectoria con títulos en
Historia, Historia del Arte y Doctorado en leyes.
Sus trabajos primeros estuvieron vinculados a esta última
disciplina.
En
los albores del boom de la vitivinicultura, Robert Parker
aplicó su talento y formación a la difusión
de las excelencias de lo buenos vinos. Nadie antes lo había
hecho con la claridad con que manifestó su opiniones
sobre vinos desde un primitivo "The Baltimore-Washington
Wine Advocate" que luego transformó en
su actual Wine Advocate. Desde allí
Parker contribuyó a la renovación de la vitivinicultura
mundial, interesando y democratizando el acceso al consumo
con la difusión de su famosa escala de los 100 puntos
con los que califica un vino, sistema adoptado por todos quienes
hoy opinan o juzgan caldos.
Hoy
es un referente. Tanto que muchos utilizan su nombre para
colgar trabajos o comentarios que de por sí tienen
público asegurado con la sola mención del apellido
Parker (seguramente esta columna puede ser considerada
parte del sistema).
Así,
desde la cúspide de un Decanter, puede
insistirse hoy en la decadencia de Roberto Parker,
con la sustitución de su nombre en una encuesta sobre
personalidades preparada... por la misma revista Decanter
(Ver
el artículo aquí).
En
la otra punta del mapa, un artículo de una revista
dominical del Diario El Mercurio de Chile
reproduce - con la firma de un especialista en vino que recorre
también el mundo anoticiando sobre las cualidades de
los vinos en diversas áreas - la opinión de
un bloguero (extraño nelogismo que significa autor
de blog) que pone en duda precisamente la coherencia
ética del trabajo del equipo de Parker juzgando vinos
en distintos países con viajes pagos por sectores vinculados
a los vinos que juzga (Ver
artículo de la revista Wikén de El Mecurio).
Y
habrán mas opiniones seguramente, en este universo
cada vez mas grande integrado por escritores, periodistas,
escribas o improvisados opinólogos que hacen del mundo
del vino su habitat - en algunos casos - para propicias depredaciones.
Robert
Parker sin embargo puede quedarse ya con un pedazo de la gloria:
no son precisamente transitorios los beneficios que aportó
a la difusión de la industria en todo el mundo.
03
de junio de 2009
Comenta
esta información directamente utilizando el formulario
de abajo o por medio de Facebook haciendo click en el logotipo
siguiente.

Si
desea puede comentar esta noticia enviándonos
su opinión. No olvide poner en el formulario
el nombre del artículo que le interesa. Puede
usar seudónimo. Su e-mail no será publicado
y sólo sirve para contacto de esta redacción
con usted en caso de dudas.
|
|