|
China firmó
hoy con Nueva Zelanda su primer Tratado de Libre Comercio
(TLC) con un país desarrollado, un acuerdo que cubre
no sólo bienes y servicios, sino también inversiones.
La
rúbrica comercial implica que Nueva Zelanda deberá
eliminar por fases todos los aranceles a las importaciones
chinas antes del 1 de enero de 2016 y China se compromete
a hacer lo propio con el 97,2% de sus importaciones procedentes
de la isla, eminentemente agrícolas, antes del 1 de
enero de 2019, según indicó el Ministerio de
Comercio chino.
Los
ministros de Comercio de ambos países, Chen Deming
y Phil Goff, estamparon hoy la firma al acuerdo en el Gran
Palacio del Pueblo, sede del Legislativo chino.
La
ceremonia se celebró ante la mirada del Primer Ministro
chino, Wen Jiabao, y de su par neocelandesa, Helen Clark,
quien comenzó ayer una visita de tres días al
país asiático acompañada por una delegación
comercial de 150 personas.
“Es
un día de importancia histórica”, dijo
Wen, quien subrayó que el acuerdo aportará “beneficios
tangibles” para ambos pueblos. "El pacto hace a
Nueva Zelanda el primer país desarrollado en firmar
un TLC con China”, celebró.
Por
su parte, la dirigente neocelandesa afirmó que se trata
de “un gran acuerdo” sin parangón entre
los que China había rubricado hasta ahora (con Chile,
Pakistán, Hong Kong, Macao y la Asean o Asociación
de Naciones del Sudeste Asiático). “Despertará
un interés internacional significativo, sobre todo
en este momento de volatilidad del mercado global cuando se
necesita inyectar confianza a la economía mundial”,
destacó.
El
acuerdo, que se da tras 15 rondas de negociaciones iniciadas
en noviembre de 2004 por el Presidente chino, Hu Jintao, y
Clark, entrará en vigor el 1 de octubre, según
afirmaron fuentes oficiales neocelandesas, aunque Beijing
aún no ha confirmado esa fecha.
El
Ministerio de Comercio chino subrayó que ni bien entre
en vigor el pacto, la tarifa cero se aplicará al 63,6%
de las exportaciones chinas a Nueva Zelanda y al 24,3% de
las ventas neocelandesas a China.
Además,
permitirá el envío de 1.800 expertos chinos
a Nueva Zelanda: desde profesores de mandarín y cocineros
hasta los profesionales más requeridos por la isla.
El
intercambio comercial entre ambos países fue en 2007
de 5.900 millones de dólares, un 10% más que
en 2006, aunque las exportaciones chinas ocuparon el 75% del
total.
En
declaraciones previas a la firma, Goff predijo que con el
nuevo pacto, las exportaciones anuales de su país aumentarán
de 177,6 a 250 millones de dólares. “Al reducir
las barreras en el comercio de bienes, servicios e inversiones,
el TLC dará a las empresas neocelandesas una importante
ventaja sobre sus competidores en ese mercado”, precisó.
“No
hay país en el mundo que no quiera un acuerdo con China.
Nueva Zelanda es importante porque sentamos las bases para
las negociaciones futuras y tratamos de establecer un pacto
abarcativo y de alta calidad”, apuntó Goff.
Según
estadísticas oficiales chinas, a fines de 2007 Nueva
Zelanda había invertido 750 millones de dólares
en China con un total de 1.301 proyectos, mientras que China
invirtió 52,2 millones de dólares en el país
austral en sectores no financieros, como transporte marítimo,
comercio, bosques y turismo.
Nueva
Zelanda fue el primer país desarrollado en conceder
a China el status de economía de mercado, condición
que Beijing exige para negociar TLCs. El gigante asiático
negocia acuerdos similares con Costa Rica, Perú, Islandia,
Singapur y Australia.
Tanto
la Unión Europea (UE) como Estados Unidos aún
no consideran a China como economía de mercado, lo
que justifica la imposición de altos aranceles a las
mercaderías del país asiático que creen
se exportan por debajo del precio de producción (ADN).
Abril
8de 2008 |