|
Casi
350 monumentos históricos, entre los que se encuentran
las iglesias de Saint-André, Saint-Michel y Saint Seurin
que todo visitante debe conocer, convierten la capital del
departamento francés de la Gironda en un auténtico
museo vivo de la arquitectura del siglo XVII y XVIII, motivo
por el que la UNESCO la ha reconocido como Patrimonio de la
humanidad.
Un
reconocimiento que, sin embargo, no impide que Burdeos esté
transformando radicalmente algunas de sus zonas. Como los
antiguos almacenes portuarios hoy reconvertidos en zona de
tiendas y restaurantes vanguardistas con vista al río
y en una de las arterias con más vida. Una puesta a
punto que, si las aspiraciones se cumplen, se culminará
en 2013 año en el que la ciudad aspira a convertirse
en Capital Europea de la Cultura.
El
nuevo paseo ribereño en forma de luna, paralelo al
siempre caudaloso río Garona, se ha convertido en lugar
de paseo y encuentro de los bordeleses y turistas, y una forma
muy cómoda para conocer de un vistazo la ciudad bien
sea caminando, en bicicleta, en coche o en tranvía.
De cualquiera de estas formas se puede recorrer las tres “medias
lunas” que forma el río Garona a su paso por
Burdeos y que, además, dan lugar al escudo de la ciudad.
Puerto,
aduanas y comercio en torno al Garona

Cualquier
visita a la ciudad puede arrancar con una vista general de
la misma desde el paseo del río que va adoptando en
cada tramo el nombre del “quai” o “muelle”
que originalmente ocupaba su lugar, y que se prolonga desde
la zona de los almacenes en la zona más norte hasta
la majestuosa Plaza de la Bolsa, la que fuera la plaza Real
antes de la revolución francesa.
Allí
los edificios de la Bolsa a un lado y las Aduanas forman un
espacio abierto al río que es uno de los iconos de
Burdeos, y que funcionaba a modo de gran escaparate para los
marineros que, a través del puerto, llegaron durante
años a esta ciudad.
Hoy
el visitante puede visitar el Museo de las Aduanas, situado
en la misma plaza, para conocer más detalles sobre
la importancia de Burdeos en el comercio marítimo.
El conjunto también se puede contemplar desde la rivera
del Garona donde un espejo de agua, permite lograr la postal
de la ciudad: la plaza reflejada sobre un espejo de agua situado
en le paseo del río.
Buen
comer, buen shopping
Precisamente
las calles en torno a la Plaza de la Bolsa, como la calle
Philippart o la Calle St.Remi, así como las cercanas
plazas de St Pierre ofrecen una gran oferta de restaurantes,
bares y terrazas donde los visitantes pueden descansar y recuperar
fuerzas. Es el barrio conocido como “Vieux Bordeaux”,
y en él están presentes entre las diversas ofertas
de estos locales, por supuesto, la gastronomía local
y francesa pero también cocinas del resto de Europa,
Asia, el mundo árabe o el caribe, antiguas colonias
del país galo.
Cuidados
al detalle todos con esmero, muchos establecimientos de la
zona ofrecen menús de mediodía por 10 euros
y de noche por 15 euros, siendo posible en algunos casos degustarlo
en recoletas terrazas situadas en estas históricas
calles o pequeñas placitas del siglo XVIII.
Quienes
deseen conocer las especialidades locales, las especialidades
son la “grenier medocain” o salchicha local, el
“gratton de Lormont”, que es una especie de paté,
o el “Tourin” un potaje de ajo con yemas de huevo.
Los
“caracoles a la cauderanaise” que suelen comerse
los miércoles de Ceniza, las ostras de la cercana bahía
de Arcachon o el “Entrecot a la bordelesa”, asado
al sarmiento o con perejil con algunas de las especialidades
locales. El aperitivo, como no podría ser de otra forma,
sería el Lillet, un vino blanco o tinto producido en
Podensac, al sur de la ciudad.
En
la plaza Camille Julián el espacio gastronómico
cultural Utopie también ofrece una terraza con café
y comidas, que además es centro de reunión para
los interesados en el cine de arte y ensayo que se proyecta
en una antigua iglesia d e la plaza.
No
muy lejos de esta zona, se encuentra otro complemento para
un día de paseo por Burdeos: las compras. La calle
Sainte Catherine es el mayor eje comercial de la ciudad, donde
se encuentras las marcas mas conocidas, aunque la más
exclusivas se encuentran en la calle que Tours de l´Intendance
que arranca en la plaza de la ópera y termina en la
plaza Gambetta.
Por
estas áreas, denominada el “Quartier des grands
Homme” y “Quartier de l´hotel de ville”
se pueden encontrar tanto tiendas de grandes firmar como pequeños
comercios de alto nivel de vinos, gastronomía, zapatería,
moda o decoración, además de librerías
como no podía ser de otra forma en una ciudad con cuatro
universidades.
El
barrio del Ayuntamiento, además de por su comercio,
merece ser visitado para conocer la catedral de Saint André,
de curiosa mezcla arquitectónica, y la Torre Pey Berland,
un campanario gótico flamígero de la catedral
del siglo XV a la que se puede subir para disfrutar las vistas
de la ciudad a 47 metros de altura. El conjunto artístico
se completa con el Ayuntamiento, antiguo Palacio Rohan, en
cuya parte trasera se encuentra el Museo de Bellas artes.
Las
vinotecas y tiendas gastronómicas se encuentran en
cualquier esquina, aunque es en la zona de La Plaza de la
Comedia, frente a la Opera, donde se da la mayor concentración
y donde se encuentra, también, la “Maison du
Vin”, organismo regulador del vino de Burdeos y sus
57 apelaciones.
Visitas
por la ciudad
Conocer
esta ciudad, de las que más de 1800 hectáreas
en la zona del Puerto de la luna fueron nombradas Patrimonio
de la Humanidad por la UNESCO el año pasado, es una
experiencia que merece la pena hacerla con tiempo, paseando
por sus paseos y callejeando por la zona antigua de los barrio
viejos situados cerca del río y alrededor de la plaza
de la Bolsa.
Pero
para quienes tengan poco tiempo o quieran conocer más
en profundidad la historia de la ciudad pueden hacer uso de
las visitas guiadas organizadas por la oficina de turismo.
Todos los días del año una visita guiada de
dos horas parte de la oficina de turismo para conocer la zona
histórica de Burdeos. La visita cuesta 7,5 euros o
11 si se prefiere, al terminar la visita realizar una cata
de vino en el “Bar del Vino” del sindicato bordelés
de vinateros. La misma visita se puede hacer en bicicletas
a las 3 de la tarde.
Otras
visitas guiadas que se ofrecen son “La franco masonería”,
que recorre los lugares masones por la ciudad, “celebres
amores bordeleses”, “La peste negra en Burdeos”o
la “visita espectáculo” interpretada por
los comediantes del grupo Caumont M, para ellos hace falta
una reserva obligatoria en la oficina de turismo de Burdeos,
teléfono + 34 05 56 48 04 24. La visitas desde el río,
por su situación central en la geografía y la
historia de la ciudad, es otra opción especialmente
en la temporada de primavera y verano.
Las
visitas relacionadas con el vino y las gastronomía
son otro de los grandes atractivos de la ciudad que da nombre
a los vinos más famosos del mundo El primer y tercer
sábado de cada mes se organiza una vista turísticas
que arrancando a las 9 y 45 de la mañana y durante
tres horas se pueden descubrir los lugares gastronómicos
más importantes de la ciudad por 22 euros, degustaciones
incluidas de productos locales.
Degustación
de vino
Pero
ninguna visita a Burdeos está completa sin visitar
al menos una bodega, un viñedo o uno de los Chateaux
que rodean la ciudad y que fueron al fuente de ese oro rojo
que fue para Burdeos el vino, y que aun sigue siéndolo.
Cada
día, y partiendo de la oficina de Turismo de Burdeos
temprano, se organizan visitas diarias a los viñedos
que son diferentes cada día de la semana, con un coste
aproximado de 85 euros que incluye el transporte, la guía,
la visita y la degustación de vinos y comida.
La
visita al viñedo de Saint Emilion, uno de los más
conocidos del mundo, está programa durante 2008 los
lunes. El martes se realiza un circuito temático incluyendo
visita de viñedos desde un barco, talleres vendimia,
etc. Los viernes, por ejemplo, la visita guiada incluye la
visita de tres “chateaux” y comida en uno de ellos
así como degustación de vinos todo en la región
de Medoc.
Quienes
no quieran salir de la ciudad, todos los jueves del año
se ofrece un curso de iniciación a los vinos de Burdeos
con un coste de 23 euros. Cualquier información relativa
a los circuitos del vino tanto dentro de la ciudad como en
las zonas cercanas de pueden conseguir escribiendo a la dirección
de correo electrónico
viti.vini@bordeaux-tourisme.com . Fuente: Noticiasdot.com
Abril
7 de 2008 |