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"Qué
le aconsejaría yo a un empresario que quiere iniciarse
en el negocio de producir vinos?", se pregunta nuestro
entrevistado, y no espera la respuesta,
"Yo
le aconsejaría que se preocupe por el mercado, antes
que por comprar tierras e instalar un viñedo",
sostiene categórico.
Raúl
Castellani es Ingeniero Químico - de la Universidad
Nacional de Cuyo dice orgulloso - y tiene 62 años.
Ha vivido varias etapas muy definidas en el negocio del vino
y desempeñó oficios que lo emparentaron siempre
con este mettier.
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Trabajé como periodista a cargo de la redacción
de Diario de Cuyo, recuerda, hasta que me recibí.
Luego seguí escribiendo, pero no para ganarme la vida,
sino para contar mis experiencias profesionales, completa.
Esas
experiencias profesionales le hicieron transitar otros caminos,
como los de funcionario del INV (Instituto Nacional de Vitivinicultura),
el asesoramiento a empresas de la talla de Indura (Chile)
y otras de varios países (con las que aplicó
sus investigaciones sobre Desarrollo de Gases en la Industria
Alimentaria), ó una prolongada estadía de varios
años en Burdeos, Francia. Aquí conoció
de primera mano el negocio del vino:
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"El primer gran error que cometieron los fanceses
fue haber reconocido con el primer título de enólogo
a un técnico que no era francés, fué
uruguayo", dice sonriendo por la broma. Entonces
recuerda su trabajo con el uruguayo Cayetano Cano
Marotta que, efectivamente, se graduó como
primer enólogo de la Universidad de Burdeos.
Castellani
es un pionero: sus trabajos de investigación como ingeniero
químico le permtieron "encontrar", como él
gusta subrayar, el método para "desoxigenizar"
el vino (bloqueo del oxígeno y manejo de los gases).
Esto tuvo el efecto de una petit revolución en la industria.
A partir de allí, los vinos exaltaron sus aromas y
pasaron de simples vinosos a la gama que se percibe por la
variedad, la guarda, etc., en la actualidad.
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"El sommelier es un invento reciente",
dice sonriendo y agrega: "Bloquear el oxígeno
del vino permitió que se liberaran los aromas y se
disfrutara el placer de los vinos frutados, por ejemplo, tal
como hoy se los conoce", y se enfrasca en una explicación
técnica que este periodista confiesa que supera sus
conocimientos en la materia.
De
todas maneras, esta experiencia le permitió imaginar
la promoción de los vinos argentinos en el exterior.
Y ese es hoy su mayor preocupación.
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Quiero dejar cosas concretas, innovativas, tuve experiencias
límites, dice.
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El hombre tiene la costumbre de morirse - le sugerimos conociendo
el motivo de sus reflexiones.
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Asi es - sostiene - yo tuve la oportunidad de
salir de esa dos veces. Por eso estoy construyendo para ayudar
a los que quedan y a la sociedad.
Castellani
ocupa actualmente la presidencia de la Asociación
Mundial de Periodistas y Escritores de Vinos y Licores
.
Trayectoria
interesante. Castellani
está empeñado en sacar adelante ahora dos eventos:
VINUS
y OLIVINUS
.
Obviamente
serán un éxito, y de ambos daremos detalles
en notas futuras.
Ricardo
Brizuela
Mendoza, Junio 25 de 2007
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