| Los
obreros vitivinícolas amenazan con hacer paros
durante la cosecha -
Los Andes - Mendoza - 6/1/2005
Después
del fracaso de las dos paritarias realizadas en diciembre,
el sindicato que agrupa a 35 mil obreros vitivinícolas
de todo el país decidió avanzar hacia
medidas más extremas. La Federación de
Obreros y Empleados Vitivinícolas de Argentina
(Foeva) anunció la puesta en marcha de un plan
de lucha la semana que viene y no descarta un paro de
actividades que pondría en riesgo la cosecha
2006.
El
motivo es la falta de respuestas por parte de las entidades
empresarias al reclamo de incorporar entre $ 250 y $
300 al haber mensual de los trabajadores de la viña
y de bodega -que hoy promedia los 700 pesos- lo que
representa un ajuste cercano al 33%.
En
tanto, aunque no está incluido por ahora, ya
se anticipa otro frente de discusión: el precio
a pagar por el tacho de uva para la vendimia que viene.
Hasta ahora, el acuerdo vigente contempla $ 0,50 de
bolsillo, pero la pretensión es llevarlo a $
0,70.
El
plan fue ratificado durante un plenario general realizado
entre miércoles y jueves en Buenos Aires con
los delegados sindicales de las provincias productoras
y de puntos de venta, como Tucumán, Mar del Plata,
Rosario, Santa Fe y La Rioja.
La
protesta incluiría escraches a algunas bodegas
“grandes”. Del 9 al 13 lo harán en
Mendoza, y entre 17 y 19 en San Juan, para finalizar
con una gran movilización en nuestra provincia
(ver aparte).
La
crónica del conflicto se remonta a diciembre
pasado, cuando se realizó la primera paritaria
entre las partes.
En
la primera, Foeva (que agrupa a los obreros de viña)
planteó la necesidad del aumento, que al siguiente
encuentro recibió la negativa patronal, que desencadenó
el cuadro presente. “Lo que no dicen es que antes
de fin de año se les otorgó un 35%. Por
eso es injustificable que ahora pidan más, en
un año donde la inflación fue del 12%.
Como tampoco lo es meter a todos en la misma bolsa:
¿cómo puede afrontar ese aumento de sueldo
un trasladista, con los precios actuales?”, expresó
con fastidio un alto directivo de una de las cámaras,
que pidió reserva de su nombre.
El
conjunto de las entidades mendocinas (UVA, Bodegas de
Argentina, Asociación de Viñateros, Centro
de Bodegueros y Viñateros del Este, Acoovi, entre
otras) y sanjuaninas, como la Cámara de Viñateros
y la Cámara de Fraccionadores de Vinos en Origen,
consensúan por estas horas una declaración
única, que darán a conocer la semana próxima,
cuando se inicien las acciones gremiales.
Desde
la Federación, Luis Lucero, secretario gremial,
confirmó que, ante el fracaso de las negociaciones,
ya se solicitó al Ministerio de Trabajo que se
designen otros paritaristas empresarios por “falta
de voluntad para llegar a un acuerdo”.
Asimismo,
el secretario general de Foeva en Mendoza, José
Arias, respondió al argumento empresarial con
ironía. “Es cierto, hubo un aumento en
agosto, pero no fue un gesto generoso de las empresas.
Sólo se incorporó al básico el
decreto presidencial de incremento salarial a los trabajadores
privados. Si se analiza bien, los sueldos actuales ($
700 para un obrero de viña y $ 750 en el caso
de bodega) están por debajo del nivel de pobreza”.
Consecuencias
Por
ahora los directivos bodegueros hablan de “tranquilidad”,
pero de cara a la vendimia preocupa lo que pueda suceder.
El
gerente de una reconocida bodega exportadora reconoció
que “una huelga es problemática para la
logística y agravará el problema de la
mano de obra. Sobre todo causará pérdidas
en la calidad y en la capacidad ociosa de la bodega:
el punto de madurez de la uva no se puede recuperar.
Si bien el reclamo es lógico, no se puede trasladar
al precio”.
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