| Medidas
para sostener el precio del vino
Por
Luis A. Fermosel - Los Andes - Mendoza
“Estamos atravesando un momento muy interesante
para la industria, porque se ha tonificado el mercado
interno y prácticamente no hay diferencias -en
precios- con las cervezas. Esta situación debemos
mantenerla y para ello debemos tranquilizar al productor
y evitarle cualquier temor, especialmente para el momento
en que comience la cosecha”. Palabras más,
palabras menos, fueron las que pronunció la ministra
de Economía, Laura Montero, ante los representantes
de las entidades vitivinícolas, antes de dar
a conocer una batería de medidas que tienden
esencialmente a que el productor retenga stocks y no
se vea obligado a malvender el vino para poder levantar
la cosecha.
“Hace
algunos años, el Gobierno daba a conocer medidas
tales como bloqueos o prorrateos, pero ahora creemos
que es el propio productor quien puede decidir si vende
o retiene los caldos”, señaló posteriormente
Montero ante nuestra consulta.
Las
medidas
El
Gobierno partió de un diagnóstico que
-indica- muestra un repunte del mercado interno de vinos
(6% por encima del mismo mes del año anterior),
un crecimiento exponencial y sostenido de las exportaciones,
que alcanza al 25% en volumen general, con un 30% sólo
en varietales; stocks vínicos moderados respecto
de otros países productores y un importante proceso
de reconversión en Mendoza y San Juan, que determina
que sólo el 40% de la producción es de
variedades de baja calidad enológica.
A
modo de aspecto negativo indica que existe un mercado
de traslado deprimido, con mucha concentración
y con formación de precios bajos por efecto del
“poder de mercado”.
Frente
a ese panorama, destaca que se deben generar condiciones
de mercado que permitan formar precios de vino, mosto
y uva que retribuyan la producción y sostengan
la rentabilidad de la cadena productiva con dos objetivos:
a corto plazo, promocionar la retención de stocks
vínicos por parte de los productores, apuntalar
un precio referencial para el mercado 2006 y tonificar
el precio del vino de traslado; mientras a largo plazo
se busca transparentar el mercado de traslado y agregar
inversores.
Para
alcanzar esos objetivos, en el caso del vino el Gobierno
pondrá en marcha un fideicomiso, con emisión
de títulos que cotizarán en la Bolsa de
Comercio; implementará líneas de retención
de stocks a través del Fondo para la Transformación
y el Crecimiento y financiará la compra en el
mercado de traslado, por parte de empresas fraccionadoras,
a un precio referencial mínimo.
En
el caso del mosto, implementará un fideicomiso
u otra figura para elaborar un millón de quintales
de uva, destinados a la fabricación de mosto
con destino al mercado externo.
El
esquema de funcionamiento del fideicomiso de vinos contempla
que el productor entrega su producto a un fondo fiduciario,
el que emite certificados y estos pueden ser adquiridos
por inversores que no pertenezcan a la industria. Para
poder incorporarse, el productor deberá presentar
una solicitud de ingreso al fideicomiso, poseer un certificado
de depósito del vino en bodega, un análisis
de muestras y a partir de allí surgirá
la emisión de los certificados.
Créditos
El
Gobierno, paralelamente, implementará líneas
de créditos, una para retención de stocks
vínicos, otra para cosecha y acarreo y una restante
para capital de trabajo. En todos los casos los mismos
podrán ser garantizados con vinos, agregándose
la posibilidad de que la garantía podrá
surgir del fideicomiso.
Los
créditos para retención de stocks están
destinados a pequeños y medianos elaboradores,
con un monto de hasta 100 mil litros por destinatario
y tomando como garantía la inmovilización
del vino o mosto. Los precios referenciales serán
de 50 centavos para el blanco y 65 para el tinto, con
un aforo del 20% (sin aforo si se aporta el vino al
fideicomiso), una tasa de interés del 6,9% anual
y un vencimiento al 30 de octubre.
Para
cosecha y acarreo, el destino son pequeños y
medianos productores, con un monto de hasta 8 pesos
por quintal (un máximo de 8 mil quintales), poniendo
como garantía la inmovilización del vino
o mosto en bodega. El precio referencial será
de 50 centavos el litro, un aforo del 20%, una tasa
de interés del 6,9% anual, venciendo la primera
cuota el 30 de setiembre y la segunda el 30 de noviembre
del año que viene.
En
el caso del fideicomiso, los precios referenciales serán
de 46 centavos el litro de blanco escurrido y de 62
el de tinto y el interés estará atado
a la evolución del precio del producto.
En
el caso del fideicomiso para el mosto, estará
destinado a pequeños y medianos productores y
el objetivo es comprar un millón de quintales
a un precio mínimo de 32 pesos el quintal. Los
fiduciantes son bodegas y concentradoras radicadas en
Mendoza y el financiamiento surgirá del Fondo
de Transformación y Crecimiento. La tasa de interés
será del 6,9% anual y el plazo de 180 días.
También
habrá un operativo de compra de uva para mosto,
a un precio de 32 centavos el kilo y la intención
es que un millón de quintales sean derivados
a ese destino.
Repercusiones
Las
medidas anunciadas por la ministra causaron buena impresión
entre los sectores vitivinícolas.
Raúl
Riarte, titular del Centro de Viñateros y Bodegueros
del Este, se manifestó más que conforme
porque “la línea de retención de
stocks, los créditos para cosecha y compra de
uva fueron planteos que le hicimos a la ministra cuando
nos visitó meses atrás”, agregando
que “con el millón de quintales de uva
destinada a mosto, le vamos a sacar un 5% de producción
a los mosteros, lo que los obligará a salir a
comprar y se fortalecerá el precio de la uva”.
Luego
de indicar que se trata de “un muy buen cierre
del año, porque con la batería de medidas
anunciadas se podrá prevenir cualquier inconveniente”,
el dirigente aclaró que en el esquema del vino
que irá al fideicomiso el grado es el que se
fija para el año, mientras que en el otro esquema
(el del mosto) el precio será proporcional al
grado”.
Juan
Carlos Pina, gerente de Bodegas de Argentina, señaló
que la actitud de la ministra Montero “es positiva”,
porque las medidas harán más confiable
el mercado de vinos. Indicó que también
es importante la oportunidad del anuncio, porque permitirá
que la próxima cosecha se inicie con precios
sostenidos “y si hay alguna sorpresa, las medidas
están para evitarla”. De todos modos, consideró
que es necesario “hacer docencia” de las
medidas para que lleguen a todos los productores.
Para
Sergio Villanueva, gerente de la Unión Vitivinícola
Argentina, el fideicomiso de vinos es una herramienta
moderna que permitirá establecer una estabilidad
de precios a futuro, aunque con un desarrollo más
lento. “En la entidad tenemos que considerar más
en profundidad las medidas”, dijo, para agregar
que sería interesante consolidar la diversificación
a mosto y hacer hincapié en los mercados internos
y externo. Creemos -destacó- que junto con el
pronóstico del INV deben establecerse todas las
herramientas que hacen al acuerdo Mendoza-San Juan.
Tanto el productor como el bodeguero tienen que tener
bien claro, al inicio de la cosecha, todas las medidas
para poder trabajar con tranquilidad”.
Finalmente,
para Sergio Colombo, gerente de la Cámara del
Mosto, son importantes todas las medidas que tiendan
a sostener el precio del vino y del jugo concentrado.
“Lo que no tenemos muy en claro es cómo
va a funcionar el fideicomiso del mosto”.
De
todos modos, Colombo se mostró muy optimista
respecto de lo que puede suceder el año que viene
con el mosto. Destacó que este año cerrará
con un récord de exportaciones de jugo de uva
concentrado y que se alcanzarán las 135 mil toneladas.
“Hasta diciembre habíamos exportado 125
mil toneladas y estimamos que en el último mes
superaremos las 10 mil toneladas. Nunca la Argentina
había exportado tanto mosto”, dijo, para
culminar indicando que “desde nuestro sector,
también estamos contribuyendo a no generar sobrestocks
de vinos y a la diversificación”.
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