La Patagonia, Escandinavia y China.serían las regiones futuras del vino.

Oct 06, 2015

Foto Bloomberg
气候变化和葡萄酒
El Cambio Climático ya no es noticia. Nos fuimos acostumbrando paulatínamentre a convivir con las nuevas formas y estilos de vida que éste nos propuso, y hasta adaptamos nuestra conducta, trabajosamente es cierto, después de años y años de dilapidar espacios y adoptar licenciosas costumbres contra el medio que nos rodeaba. Tal vez nos acostumbramos muy pronto. El cambio climático sin embargo, está ahí, en la puerta de nuestras casas. Ahora su influencia es capaz de amenazar nuestros mas caros emblemas de la civilización, como es el vino. Pero obviamente, el hombre se adapta; y no es improbable que si tal como dice esta nota, las regiones de los mejores vinos se desplazan, en el futuro pensaremos con nostalgia en las bondades del malbec de Valle de Uco o las delicias de los vinos de la Borgoña, mientras saboreamos "tiernos y carnosos" cabernet de la Patagonia. Varios medios de difusión, en sesudos comentarios de especialistas, sostienen que ese día no estaría tan lejos. 


Ninguna actividad tanto como la vitivinicultura puede esperar mas del cambio climático: sus efectos cambiarán todo lo conocido hasta el momento, los cultivos se van a acercar cada vez mas a las zonas frías, vale decir,el clima que destaca a la Borgoña y a la Champagne, se trasladará en poco tiempo (se supone que en unos 30 años) a los valles soleados del sur de Inglaterra; la pinot noir, abandonará su fina y etérea escencia, para dar origen a un vino grueso mas concentrado. En el Loire de Francia y la Alsacia de Alemania, verán esfumarse su producción de tintos ligeros y blancos afrutados: estos se trasladarán a los valles de los fiordos de Escandinavia, mientras franceses y alemanes lidiarán con tintos gruesos.

Los grandes vinos tal como hoy lo conocemos, podrían venir de Suecia, Inglaterra y Quebec, este último en América. Le Champagne se beneficiaria, hasta cierto punto, por tratarse de un blend: las uvas de Pinot Noir, Pinot-Meunier y Chardonnay deberán ser reemplazadas por otras que retrasarían su maduración. Ya se está trabajando en este aspecto con especies autóctonas, como la Arbanne, que volverán a integrarse activamente al proceso productivo. ¿Será el champagne lo mismo? ¿Sabrán distinto sus burbujas? La famosa mezcla de Bordeaux se privaría del Merlot, cepa que ya viene disminuyendo su producción en los últimos 50 años, y es reemplazada por el Cabernet Sauvignon.

En el sur también habrá una corrida. Los buenos vinos de Mendoza podrán se hallados proximamente en la Patagonia. Allí donde hoy tiene su reino la Pinot Noir, se trasladarán plantaciones de Malbec, Cabernet Sauvignon, Bonarda, etc. Es probable que también se favorezcan las zonas del sur de la provincia de Buenos Aires. Los valles del sur de Chile tendrán mayor chance de producción que los valles del norte. Argentina y Chile por sus extendidas latitudes se beneficiarían con el cambio e incluso mejorarían las posibilidades en sus mercados del norte (Brasil, Colombia, México, Estados Unidos y Canadá). Sin embargo, el agua será un factor decisivo en los dos países. 

Por último, una tercer variable se nos develaría en su plenitud como una revelación que viene de oriente: China concretaría su posición de preeminencia no ya como consumidora - que será cada vez mas importante en el futuro - sino por su capacidad de producción. No sería improbable que en los 35 años de los que hablamos, China desplace a los tres grandes productores: Francia, España e  Italia. Ese es su camino, incluso favorecido casi en la totalidad de su territorio por un clima amable y moderado.

La transformación nos viene mordiendo los talones. Mientras tanto, asumamos la pose que nos distinguió en la Historia. Despreocupémonos. ¡Salud! RB

México. 7 de octubre de 2015 

Ultima vez modificado Jueves, 08 Octubre 2015 04:07