Cómo combinar un plato con un vino

Abr 13, 2014

Hay un adagio que limita el maridaje a este esquema simple: blanco con carnes blancas y tintos con rojas.

Si usted piensa lo mismo le tenemos una noticia que hará que deseche esta idea tan esquemática, y se abra a nuevos sabores disfrutando su vino y su plato

De acuerdo con el chef Stella Bernard del Instituto de Arte de Tucson y el chef Bradley Owen, un sommelier certificado e instructor en el Instituto de Arte de California, tienen que coincidir con la acidez, sabores y cuerpo del vino con el plato con el que se servirá. "El viejo adagio de vino blanco con pescado y vino tinto con la carne es verdadero y falso", dijo. Esto es verdad del 80 al 90 por ciento del tiempo, pero dependiendo de cómo se prepara el plato, siempre hay maneras de romper esta regla. Y añade que el pollo y el cerdo son dos proteínicos que podrían ser trabajados con los blancos o rojos dependiendo de la preparación.

La acidez es muy importante, y Owen explicó que debe hacer coincidir la acidez del vino con la acidez del plato. Pescado preparado de forma tradicional funciona bien con el vino blanco, pero si se prepara con algo como las setas o con influencias de vino rojo, se puede pasar a un rojo más claro. El filet mignon, normalmente servido con un vino tinto, se puede combinar con un blanco cuando se sirve con una ensalada con vinagreta muy ácida.

Cuando juegan los sabores, Bernard recomienda la lectura de la parte posterior de la botella. Las mismas palabras que describen el vino deben describir la comida. Por ejemplo, los vinos que contienen sabores de cereza iría con algo jugoso, como una barbacoa, ya que las cerezas son dulces y jugosas. Las fresas son más suaves y se lleva bien con un plato más sutil, mientras que las grosellas negras son más intensas y se complementa bien con los alimentos tales como la carne de venado, chorizo o bistec a la pimienta. Una forma sencilla de recordar esto es pensar en los vinos menos pesado y con frutas, según dice en la etiqueta, van con alimentos livianos, y el vino con más peso o frutos oscuros según la etiqueta, irá bien con una comida pesada.

Con los vinos tintos, hay que considerar los taninos para combinar con la comida. Los taninos provienen de la piel de la uva y proporcionan la astringencia natural que se encuentra en los vinos tintos. Sostiene el chef Bernard que los vinos de fuertes taninos van bien con proteínas pesadas, como las carnes rojas.

La regionalidad también puede ayudarle a encontrar el complemento perfecto, por el emparejamiento de vino de la misma zona que el plato que está comiendo. Por ejemplo, si usted está comiendo un plato francés, considere un vino francés.

Por último, Bernard aconseja: no se deje intimidar y pregunte, pero comience con lo que le gusta: "El vino que te gusta es el mejor vino."

Fuente: Archivo y TimesDispatch - Las fotos pertenecen al sitio Philipsgourmet

14 de abril de 2014

Disfrutar del vino es fácil: sólo tenga en cuenta lo que éste le propone y sugiere. Para ello sepa más sobre vino. Sus conocimientos le ayudarán para conversar entre familia y amigos. Deje que el Vino le cuente. Lea este primer capítulo de "Soy el Vino".

Ultima vez modificado Martes, 15 Abril 2014 17:35