Noticias Breves: Cuando el mejor champagne del mundo era argentino

Hubo un tiempo en que la palabra champagne no signficaba nada mas un buen vino espumoso, hecho al mismo estilo champanoise que se viene utilizando aún antes que lo hiciera el monje Dom Perignon.

La historia comenzó en Rio Negro (Argentina) al filo de los años ´30 del siglo XX cuando Patricio Piñero Sorondo fundó su bodega Barón de Rio Negro. El episodio tuvo desde simpre un cariz novelesco, a tal punto que nadie discutia a Piñero Sorondo su declamado título de Barón. Diversos factores engalanaron la época, siendo (y no el menor), la bonanza que distribuyó la compañia del Ferrocarril del Sud o Ferrocarril Inglés. Algunos historiadores hablan del lujo que hacía de este transporte un oasis en tierras patagónicas.

En ese contexto, Piñero Sorondo lanza su champagne con el mejor estilo champanoise y la utilización de uvas como Pinot Noir, Chardonnay y otras,

La experiencia tuvo un éxito fulminante y el Champagne Baront comenzó su andadura, cosechando premios internacionales. El entorno de las riquezas del sur le dieron además, un prestigio incalculable.

Este atractivo no pasaría desapercibido: Un par de compañias internacionales (una francesa de prestigio elaboradora de champagne) le hicieron ofertas al "Baron de Rio Negro" para comprarr la marca. Piñero Sorondo desechó en ambos casos estos arreglos y como resultado, tiempo después aparecieron nombres similares de espumosos.

Hoy sólo queda para el recuerdo, el cliché con el que se hacían las etiquetas del Champagne Baronet (foto).

En la parte central lucía un lema en latín: "Vincit qui durât". La victoria que perdura. Nada mas acertado.

Los espumosos argentinos están hoy entre los mejores del mundo.

 

 

22 de noviembre de 2013

 
 
 
 
 
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